En
decisiones nunca he sido la primera,
La primera
conversación que tuvimos fue bastante subidita de tono.
¿la
recuerdas? Lo mejor es que tus preguntas no iban para mí
sino para
mi pasado, solo querías saber
si era
más o menos guarra, para gustarte más o menos,
- para dejarme
salir o no con tú amiga -
Que ambigüedad
más bonita, cuando al siguiente día
(que pudieron ser semanas, y no horas)
pasamos
todo el día juntas de la mano;
cuando
yo tenía pareja, y tu, bueno eras tú,
como siempre
sola, y enamorada del amor.
Que desafortunado
el día en que decidí pensar en ti,
con algo
más que mi cabeza, y empecé a pensar
con mi
mano derecha, y la izquierda de vez en cuando.
Fantasear
contigo nunca fue una de las cosas de las que estuviera orgullosa
más aun,
cuando tu lo sabías, y yo sabía que tu lo hacías conmigo;
nos faltaba
gritar al mundo que queríamos follarnos;
una pena
que yo tuviese pareja, y que tú, repito, fueras tú.
Ya han
pasado varios años desde ese día que sin decirlo
Nos estábamos
devorando con los ojos, y desnudando con las lenguas.
Quién diría
que a día de hoy, seguiríamos jugando al escondite,
Con eso
de eres mi amiga, y luego qué más.
Eso digo
yo, que putada es tenerte delante,
y solo
poder devorarte si me atrevo, o si te atreves,
pero que
putada más bonita, fue darme cuenta
que debajo
de la práctica sexual, y de la química,
cuando me abrazas con tus piernas,
no es solo el calor de tu coño el que siento,
también hay amistad en tus ojos.
Que cojonudo
todo, cuando lo piensas
y no
quieres que termine nunca de pasar.
Qué
bonito es follarte y versarte a besos de vez en cuando.
Es solo
una de las cosas que nunca se irá de nuestra amistad,
que de
vez en cuando aparezcas en mis noches de fuego
Y yo en las tuyas, y nos regalemos orgasmos sin saberlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario