Me has pedido que te escriba una vez más, y
ya me has dicho que a ti los poemas no te suelen gustar, me has pedido que te
quiera sin voces, que te escuche y te comprenda y que te ayude a ser feliz. Me
quieres acompañar siempre a todos lados, estés presente o no, siempre estás
ahí, conmigo, nunca he luchado sola, y si lo he hecho no me he dado cuenta, ya
que ha sido gracias a ti por las que he seguido luchando, ya haya ganado o perdido,
no he dejado de luchar, porque soy valiente como tú, señora “X”.
Me he dado cuenta de que librar batallas solo
es uno más de las leyes que ha escrito este mundo para nosotros, que nadie se
puede librar de luchar, porque el mundo está en guerra, en una lucha continua
en la que no existen las banderas blancas, ni las fiestas; en las que amar se
ha vuelto un milagro y en el que los banquetes son duelos de sangre fría, de
miradas de odio y de envidia, de celos.
Las familias dejaron de ser familias, se convirtieron
en un ente más de esta sociedad de mentes enjauladas, de personas materiales y
sin sentimientos, la navidad se ha convertido en una fiesta tan poco atractiva…
Me acuerdo cuando era pequeña, y todos los años adoraba que llegase la navidad,
venían los reyes, había regalos, comida, y el cariño de una familia unida, eso
sí con sus mas y sus menos.
Pero ahora que soy algo más grande (y
sutilmente digo, tampoco muy madura) me doy cuenta de que tampoco es tanto como
me imaginaba, en las familias existen mentiras, y mi ingenuidad de niña se ha
borrado totalmente respecto a ese tema.
Yo solo digo, sin querer que te pongas
triste, que eres mi madre, y que aunque no me salgan poemas de amor contigo, ni
de política, es simplemente porque escribo cuando estoy triste, cuando necesito
quejarme de lo que siento y de lo que veo, porque echo de menos ese abrazo de
madre que me dabas cuando lloraba.
Por eso no te escribo un poema, no tengo nada
de lo que quejarme contigo, no tengo más palabras para agradecerte todo lo que
has hecho, solo darte las gracias y un “te quiero”, ya sabes que no suelo hacer
promesas en vano, por eso, quiero decirte que intentaré esforzarme con todo
ahora que este año estamos separadas, y que espero ilusionada el que ambas
podamos cambiar, y demostrarnos, de una vez por todas, que nos queremos.
Inma Ortega. Texto para mi madre. 04/12/2014
No hay comentarios:
Publicar un comentario