lunes, 21 de diciembre de 2015

Ella estaba sola, asustada, el corazón se le salía del pecho, latiendo asincopado, como si de morse se tratara su lenguaje. -¡como para intentar descifrarlo! -. Estaba cansada de llorar, daba igual lo que hiciese, una vez y otra sus fantasmas volvían a aparecer, y con ello sus miedos. No podía contarlo, cada vez se le hacía más grande el mundo, y gritar era imposible, aunque de vez en cuando, saliesen de su interior sonidos un poco absurdos, unas veces más profundos que otros; ella intentaba sonreír, solo quería olvidarse de lo que le rodeaba, aunque era bastante imposible.

Podríamos decir, que su vida era paradójica, con un poco de sarcasmo, y su forma de vivirla más que nada redundante. Se dedicaba a observar todo lo que le rodeaba con un toque de retintín y una sonrisa rota en su cara. Rota… quebrada por dentro vivía, con un sonido inaudible en su corazón, y esperanzada, esperando que llegara la hora de vivir de verdad y de dejar todo lo anterior, a un lado. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las miradas

Sabía que lo nuestro Era una ida y venida, Que cuando tú mirabas, yo sonreía, Nerviosa, atontada, Cuando yo miraba, tú hacías como que r...