Me he
dado cuenta de que siempre he necesitado
de una musa para escribir
Quizás
es demasiado pronto para dedicarte un poema,
Demasiado
pronto incluso para pensar
En algo
que nunca hemos tenido
Pero he
decidido dedicar mis palabras al vicio
Dedicar
mis silabas y mis letras a expresar
Algo
que como puedes ver no puedo decirte de otra manera
Que no
sea con la poesía
Pasear
contigo, pero en vez de darte la mano, darte un frase,
En vez
de regalarte flores, que los regalos sean poemas,
Ya que
mi literatura mediocre,
No da
para presentarte más que versos,
Cuyo único
fin sea que los comprendas.
Es
verdad que cuando te miro no sé ni quién eres,
Puesto
que en persona nunca hemos hablado,
Te miro
desde lejos, riéndome por lo bajo
comentando tu gran belleza
Te
contemplo desde fuera, y te escribo
Puesto
que cuando te tengo delante, si no voy ebria
no puedo hablarte.
Quizás
se eso, no puedo expresarme
No se
diferenciar entre horas, ni entre números
Mezclando
cada sílaba y mal pronunciando
Soy
como los niños pequeños cuando ven algo que le gusta
Que en
seguida quieren cogerlo
Y la
primera vez que lo sostienen, piensan que es lo más delicado que han visto
nunca.
Así
eres tú, tu piel pálida de porcelana, y esos ojos azules que me miran con
recelo
No
puedo expresarme, me agobio
Mis
cuerdas bocales se entrelazan emitiendo raros sonidos
Y
suspiros, y risas
Pero
nunca palabras,
De esto
que no puedo ni decirte “hola” porque cuando respondes,
Me
quiebro por dentro.
Puede
que todo esto sea un sueño,
Una
ilusión sin sentido,
De esas
cosas que son “culito veo, culito quiero”
Y que
si alguna vez te tengo,
Me
canse al instante,
Pero
puede que sea de esos sabores,
Como
los helados, que
Da
igual cuantas veces los pidas
Que
siempre vas a querer seguir repitiendo
- ¿Sabes
cuales digo?
Yo
pienso que para mí eres así,
Es una
mezcolanza de sentimientos,
Eres
lista y aplicada,
Y el
destino siempre nos junta,
Pero
nunca nos vemos…
Aunque
estemos en la misma habitación,
Da
igual sitio, nos miramos, pero no nos vemos
Nuestras
miradas se topan siempre
Hasta
el punto de llegar a ser incómodo,
Porque
siempre sonreímos y bajamos la mirada por miedo,
Miedo,
valor, palabras…
Ya me
he vuelto a liar, se mezclan las palabras
Que a
borbotones se juntan en mis versos,
Se
quiebran las frases y se cambia el ritmo,
Y no
soy capaz de quedar contigo, como amigas
Sin
amigas,
Siempre
estamos cerca pero…
Pero no
hay huevos,
No los
tengo,
Algún
día tendré el valor,
De que
cuando me encuentre con tu mirada, la sostenga, y haga que tú no la bajes
Y que
terminemos,
Fundiéndonos
en un beso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario