lunes, 14 de mayo de 2018

Negociación.

Soy estudiante de ciencias,
por tanto las negociaciones no son lo mío,
pero como estas son anatómicas,
quizás las maneje algo mejor. 

No se si no te das cuenta,
de las ganas que te tengo,
o es que soy yo quien no se da cuenta,
de que te estás enterando,
y de que las ganas son recíprocas.

Quizás es demasiado pedir
que eso sea cierto,
acostumbrada me hallo,
a andar vagabundeando por el desierto,
que se encuentra entre tu mirada y la mía,
justo detrás de mi asiento. 

No se que clase de negociaciones,
pasan por tu cabeza,
ni si quiera se si quieres algo de mi,
que yo no pueda darte,
o mejor no quieres nada,
y yo quiero dártelo todo,
vaya putada el no saber qué pasa por tu cabeza.

Lo único que no me gusta,
de este arte de negociar,
que al igual que en el póker,
se que puedes sacarte un as de la manga,
y dejarme sin nada,
llevándote todo lo importante que tengo contigo.

Este es el problema de los juegos,
que puedes ganar y quedarte con todo,
o perder, y quedarte sin nada.
Pero un problema más grande aún,
es que tanto a ti como a mi
nos encanta el juego,
una pena arriesgarme,
sabiendo que contigo lo tengo todo perdido. 


Quizás algún día seas tú,
la que haga que se me pongas coloradas
las mejillas, 
por dejarme en bragas en un juego,
sin nada por haber perdido me refiero, 
pero por ahora, niña de los pómulos rosados,
te doy ventaja, 
saca tú la primera carta 
de este juego, al que tú has decidido llamar

"Negociación".

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las miradas

Sabía que lo nuestro Era una ida y venida, Que cuando tú mirabas, yo sonreía, Nerviosa, atontada, Cuando yo miraba, tú hacías como que r...