Debería pedirme disculpas,
Porque cada vez que me miro al espejo
Me grito gilipollas,
Me digo que soy idiota,
Y me pregunto qué coño estoy haciendo con mi vida.
Luego me calmo, respiro y digo
Al menos tengo muchísimas cosas buenas en mi vida,
Pero mi yo interno no lo acepta
Y sigue gritandome gilipollas,
Para que no cese mi ansiedad.
Supongo que cada uno tiene que cargar con lo suyo,
Tampoco vamos a minusvalorar la ansiedad,
Realmente es una putada.
Debería de decirme a mi misma que me quiero,
Que no necesito a nadie para que lo haga,
Que ya tengo familia y amigos,
Debería decirme a mí misma que puedo,
Con todo lo que me proponga,
Y que si no, pues a seguir intentándolo,
No todo se consigue a la primera,
Debería de aceptarme como soy...
Pero hay días,
Que amanecen lluviosos,
Y que no se ve un atisbo de sol en ningún momento,
Hay días, en que uno simplemente no sonríe,
Porque no lo siente,
Porque no tiene fuerzas,
Que no puede quererse, aunque quiera hacerlo,
Y esos días también son importantes,
Porque nos forman como personas.
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