jueves, 17 de mayo de 2018

7

Cerramos las esposas a nuestros antebrazos,
queríamos estar tan juntas,
que tiramos la llave al fondo de un estanque.

Luego nos separamos, y quisimos olvidarnos,
el problema es, que al perder la llave
nuestros corazones quedaron irremediablemente unidos para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las miradas

Sabía que lo nuestro Era una ida y venida, Que cuando tú mirabas, yo sonreía, Nerviosa, atontada, Cuando yo miraba, tú hacías como que r...