La vida es tan puta,
que hace que te acostumbres a alguien,
para que luego cuando se vaya,
te duela tanto que no quieras conocer a nadie más.
y pasa el tiempo.
y decides volver a abrirte a alguien,
y te acostumbras a ella, a sus besos, a su olor, a sus manos,
y cuando la necesitas tanto como el aire que respiras,
se va, pero tú ya lo sabías,
y no puedes quejarte porque al menos,
la has disfrutado durante un tiempo.
y duele, y pasa el tiempo,
y seguramente la vida seguirá siendo igual conmigo,
parece un vicio el joderme,
y cuando consiga olvidarla,
aparecerá alguien
para volver a destrozarme,
como siempre han hecho.
Imbécil, por sentir,
imbécil por quererte,
imbécil por no haber conseguido que te enamoraras de mi
de tal manera,
que no hubieses querido irte de mi lado.
Pero tú me preguntaste una vez si creía que las cosas podían ser eternas,
yo respondí que sí, sin ninguna duda,
ahora no lo creo,
gracias por hacerme
aprender una gran lección.
"Inma, imbécil, las cosas no duran para siempre"
No hay comentarios:
Publicar un comentario