lunes, 17 de abril de 2017

Musa

No se por que te escribo tanto,
Te has convertido en mi musa,
La perfecta figura,
Que describir con mis dedos
Sobre el teclado.
Tienes alas blancas,
Que se enredan con tu negro pelo,
Y esa risa hueca,
Profunda, como si te quedaras sin aire,
Por la que me muero.
Tus ojos, profundos, sinceros,
Que avergonzados me miran,
Y cuando se encuentran con los mios,
Se apartan, rápido, fugaz,
Tanto como dura en mis oídos,
Resonando,
Un te quiero.
Tus labios, carnosos,
Suaves, y
Esos pequeños lunares
Junto a su comisura,
Ah, había otro
Al lado del párpado izquierdo,
Perfectos, armónicos, asimétricos.
Bajemos a tu cuello,
Tus clavículas,
Que sobrepasan el limite de lo humano,
Se vuelcan literalmente,
Sobre lo divino,
Adivinando lo que dijimos,
Me pueden, me atraen,
Me esposan a tu pecho,
Sobre el que recae tu negro pelo.
Tu figura, sensual
Llamativa, morbosa,
Me atrae,
Como si fueras el polo opuesto
Al de mi pecho,
Como si pegamento a mis dedos echaras
Como si con solo mirarte
Se me retorciese el estomago
Y solo quisiera encarcelarme
En tu pelo,
O enredarme;
Ya no se ni lo que quiero.
Musa, deidad,
Qué me haces repito,
Literalmente me reitero,
Que me haces,
Para sacar de mi pecho
Estos sentimientos y
Querer gritarte a todas horas
Me pierdo, no se lo que quiero.
A ti, a ti te quiero,
A todas horas, en todo momento,
Aquí a mi lado,
Besandome,
Dejandome una vez mas sin aliento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las miradas

Sabía que lo nuestro Era una ida y venida, Que cuando tú mirabas, yo sonreía, Nerviosa, atontada, Cuando yo miraba, tú hacías como que r...