domingo, 23 de abril de 2017

Ella me preguntó que por que la quería
y antes de que acabase su frase nos estábamos besando. 

A veces no existe un porqué.

A veces simplemente dos cuerpos,
se atraen con tanta fuerza,
que necesitan crear un universo paralelo,
donde las leyes de la física no existan.

Porque si existe la física, no entiendo cómo Ella puede ser tan perfecta.

Me peguntó que por qué
yo riendo la volví a besar.

¿Y por qué no?

La conversación terminó cuando mirándola fijamente,
me tapó los ojos con la mano
y me besó.

Y ya os digo que las leyes de la física tienen excepciones,
porque Ella sola puede crear constelaciones con su risa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las miradas

Sabía que lo nuestro Era una ida y venida, Que cuando tú mirabas, yo sonreía, Nerviosa, atontada, Cuando yo miraba, tú hacías como que r...