domingo, 31 de julio de 2016

Secuestro

-¿por donde está el camino de vuelta?

Llevo caminando sola,
Por este bosque demasiado tiempo.

La travesía aún no ha llegado a su fin.

- ¿donde estás? ¿Donde estoy?

La segunda es quizás la mas correcta.

- ¿me habré vuelto a perder?

Me he preguntado ya, tantas veces lo mismo
...

Todo se vuelve un laberinto a mis pies,
Y de algún modo vuelvo a encontrarme
Con el mismo muro.

- ¿ Hay alguien ahí?

La retórica de esta pregunta,
Que en mi mente vuelve a agolparse.

Tantos días, tantos años, y la sabiduría
Sigue siendo inconstante e incierta en mis manos.

Me he dedicado a vagar por un camino
Que mas que solitario está plagado con la duda, un pie en falso y la cuerda se romperá.

- por favor... ¡Ayuda!

Nadie escucha, parece que nadie me ve y a la vez todo el mundo me oye.
Llevo un velo que me he forjado con mis errores, y una flecha que indica que aquí se encuentra la desterrada.
Me he expulsado de mi propia mente, soy un ente que vaga por la ciudad, pero anda metida en sí misma.

-¡Ayuda!

Sigue gritando...

¿Vosotros no la oís?
Por primera vez se oye alto y claro, alguien está buscando la puerta, para volver a entrar.

Llevo tanto aquí que no se si estoy dormida, si soy yo la que grita o realmente alguien necesita de mi ayuda.

Vuelvo a repetir, correr no sirve para nada,
Si no sabes hacia donde te diriges,
Y más sabiendo que cuando vuelvas
Quizás nadie tendrá la llave
Para poderte abrir.

- Quizás por eso aún sigo aquí.

Mi última frase,
Y caí rendida en mi propio abismo.

Me ha cavado mi propia tumba.
He vuelto a ceder a la banalidad.

- vuelve, vuelve, vuelve...

No le hablo a nadie, me hablo a mí misma,
Solo necesito volver a confiar en .

Secuestrada por mi misma y escondida para aquellos que se prestan a buscarme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las miradas

Sabía que lo nuestro Era una ida y venida, Que cuando tú mirabas, yo sonreía, Nerviosa, atontada, Cuando yo miraba, tú hacías como que r...