Creí haberle escrito siempre
A alguien con un solo nombre;
Creí que el tú para mí solo
Pertenecía a una persona.
Me equivoqué.
Creí que mi musa, nunca serían mis musas,
Y que mi amor platónico,
No se basaba en escribir sobre el amor
Pero sin haberlo sentido.
Volví a equivocarme.
Creí llamarte por tu nombre a voces,
Creí haberme reído a carcajadas
Y haberte escrito en mas de una ocasión,
Pero nunca fuiste tú;
Me equivoqué de nuevo.
Creí no mezclar nunca,
Mi imaginación con la realidad de los hechos,
Y no haber pecado nunca por la mediocridad que mis meros poemas significaban para tí;
Pero repito, no eras tú;
En eso también volví a equivocarme.
Creí tener el suficiente talento
Y no pecar nunca por insuficiencia de vocabulario;
Creí tener arte para escribirte.
Me equivoqué...
Pero ahora me pregunto;
¿Que mas da lo que yo te escriba,
Si nunca vas a escuchar como a voces
Y con sangre y lágrimas te dedico mis versos?
¿Que mas da si lo hago mal, si para mí
Siguen teniendo un significado?
No importa si eres tú, si sois vosotras o vosotros, si eres alguien o ya, no existes; si te invento o realmente has marcado un punto y seguido en mi vida, o eres un agujero negro, que se ha llevado consigo todas mis letras.
Que mas da, si invento historias, si no duermo Pensándote o si mis dedos ya han desaparecido de tanto escribirte...
Me equivocaría una y mil veces.
Y de eso, no me cabe la menor duda.
Y te repito yo aún,
Me equivocaría otra vez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario