domingo, 31 de julio de 2016

Me equivocaría otra vez.

Creí haberle escrito siempre
A alguien con un solo nombre;
Creí que el tú para mí solo
Pertenecía a una persona.
Me equivoqué.
Creí que mi musa, nunca serían mis musas,
Y que mi amor platónico,
No se basaba en escribir sobre el amor
Pero sin haberlo sentido.
Volví a equivocarme.
Creí llamarte por tu nombre a voces,
Creí haberme reído a carcajadas
Y haberte escrito en mas de una ocasión,
Pero nunca fuiste tú;
Me equivoqué de nuevo.
Creí no mezclar nunca,
Mi imaginación con la realidad de los hechos,
Y no haber pecado nunca por la mediocridad que mis meros poemas significaban para tí;
Pero repito, no eras tú;
En eso también volví a equivocarme.
Creí tener el suficiente talento
Y no pecar nunca por insuficiencia de vocabulario;
Creí tener arte para escribirte.
Me equivoqué...

Pero ahora me pregunto;
¿Que mas da lo que yo te escriba,
Si nunca vas a escuchar como a voces
Y con sangre y lágrimas te dedico mis versos?
¿Que mas da si lo hago mal, si para mí
Siguen teniendo un significado?

No importa si eres tú, si sois vosotras o vosotros, si eres alguien o ya, no existes; si te invento o realmente has marcado un punto y seguido en mi vida, o eres un agujero negro, que se ha llevado consigo todas mis letras.
Que mas da, si invento historias, si no duermo Pensándote o si mis dedos ya han desaparecido de tanto escribirte...

Me equivocaría una y mil veces.
Y de eso, no me cabe la menor duda.

Y te repito yo aún,
Me equivocaría otra vez.

Secuestro

-¿por donde está el camino de vuelta?

Llevo caminando sola,
Por este bosque demasiado tiempo.

La travesía aún no ha llegado a su fin.

- ¿donde estás? ¿Donde estoy?

La segunda es quizás la mas correcta.

- ¿me habré vuelto a perder?

Me he preguntado ya, tantas veces lo mismo
...

Todo se vuelve un laberinto a mis pies,
Y de algún modo vuelvo a encontrarme
Con el mismo muro.

- ¿ Hay alguien ahí?

La retórica de esta pregunta,
Que en mi mente vuelve a agolparse.

Tantos días, tantos años, y la sabiduría
Sigue siendo inconstante e incierta en mis manos.

Me he dedicado a vagar por un camino
Que mas que solitario está plagado con la duda, un pie en falso y la cuerda se romperá.

- por favor... ¡Ayuda!

Nadie escucha, parece que nadie me ve y a la vez todo el mundo me oye.
Llevo un velo que me he forjado con mis errores, y una flecha que indica que aquí se encuentra la desterrada.
Me he expulsado de mi propia mente, soy un ente que vaga por la ciudad, pero anda metida en sí misma.

-¡Ayuda!

Sigue gritando...

¿Vosotros no la oís?
Por primera vez se oye alto y claro, alguien está buscando la puerta, para volver a entrar.

Llevo tanto aquí que no se si estoy dormida, si soy yo la que grita o realmente alguien necesita de mi ayuda.

Vuelvo a repetir, correr no sirve para nada,
Si no sabes hacia donde te diriges,
Y más sabiendo que cuando vuelvas
Quizás nadie tendrá la llave
Para poderte abrir.

- Quizás por eso aún sigo aquí.

Mi última frase,
Y caí rendida en mi propio abismo.

Me ha cavado mi propia tumba.
He vuelto a ceder a la banalidad.

- vuelve, vuelve, vuelve...

No le hablo a nadie, me hablo a mí misma,
Solo necesito volver a confiar en .

Secuestrada por mi misma y escondida para aquellos que se prestan a buscarme.

Las miradas

Sabía que lo nuestro Era una ida y venida, Que cuando tú mirabas, yo sonreía, Nerviosa, atontada, Cuando yo miraba, tú hacías como que r...