jueves, 9 de junio de 2016

La relación más importante.

¿dónde estás ahora?
Me pregunto mientras desfallecida caigo
bajo la sombra,
de todos aquellos que batallaron a mi espalda.
¿qué estarás haciendo?
Preguntas retóricas, agolpadas,
en mi cabeza la respuesta se ha borrado,
demasiado tiempo bajo este manto,
este edificio, que destrozado
ha caído sobre mí,
clavando sus escombros en mis manos.
¿quién soy?
hace tiempo que mi memoria,
es una hoja en blanco,
manchada de ceniza, y de borrones,
no soy capaz de reconocer,
los rostros cuya desdibujada figura
se deshace en este humo,
en este submarino de dudas
en que se ha convertido mi pecho.
¿qué pasó con nosotros?
¿Por qué caímos al abismo tan pronto?
solo éramos dos,
siempre hicimos buena pareja
en ese juego al que llaman "vida",
siempre de la mano,
por el pasillo de esta caja de pandora
en la que se convirtió mi pecho.
Siempre tarde, y a puntapiés
pero llegábamos a un acuerdo,
dijimos que nunca, y repito nunca,
nos separaríamos.
Supongo que por eso, las promesas nunca se cumplen,
una vez que se define algo,
está condenado al fracaso,
y separarnos nunca fue una buena opción.
¿por qué hace tanto frío aquí?
te estarás preguntando,
escondido en esa enorme cueva,
tan solito,
necesitas recuperar el fuego,
volver al paraíso descendente del que previenes,
pero te has perdido.
¿por qué no vuelves?
me preguntarías,
si no hubiese perdido la cabeza buscándote.
Prometí volver, corazón, te lo prometí,
pero mi razón y entendimiento,
me dijeron que no lo hiciese.
Se creen que por ser el órgano
que se ocupa de darles vida,
a estos androides, que viven escondidos en sus jaulas,
atados de pies y manos a mis órdenes,
tienen el derecho de separarnos,
pero ya sabes que siendo cerebro,
nunca pude llegar a ser el cerebro de nuestra relación,
tú, que bombeas rápidamente,
cuando excitado te acercabas a mis respuestas,
y me hacías sufrir impulsos eléctricos,
tú que unido a mí siempre creíste que podríamos
hacer que los humanos dejasen de pelearse entre ellos
y cometer errores...
Tú, que sin razón ninguna sufrías arritmias,
y paros, corazón,
y me provocabas ictus cerebrales.
¿Dónde estás ahora?
Me pregunto, mientras mi humano,
pierde lo poco de dignidad que le queda,
fingiendo ser persona.
Sin tí corazón, nunca conseguiremos apagar,
a estos humanos,
que en Stand By,
creen ser personas,
vuelve y juntos,
podremos volver a llenar el mundo,
de los seres que antes vivían aquí,
o al menos, aquellos,
que nunca, dejaron de preguntarse el porqué de las cosas,
que vivían sedientos de saber,
juntos, volveríamos a recuperar,
a la humanidad.

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