lunes, 28 de marzo de 2016

Estoy cansada de vivir en un paraíso de inseguridades, donde el ser fuerte solo es una meta inalcanzable, en un sueño de una ingenua niña a la que cualquier cosa le hace feliz.

Estoy cansa de los quiero y no puedo, de querer con todas mis fuerzas y que nada salga bien, estoy cansada del estar cansada, de las ganas y de no ganar, y de tenerte ganas también.

Estoy cansada de la política, y de los políticos, y de los ciudadanos, y del país en sí, del podemos, pero no, del bipartidismo y del ser gilipollas, por votar a un político por lo guapo que es y no por lo que propone, estoy cansada de todo tema que no implique mi consciencia, estoy cansada del cansancio, ya lo he dicho.

Estoy cansada de mi madre, del “no estás haciendo nada bien” y del que aunque lo hagas “eso ha sido gracias a mi”, del levantarme todas las mañanas y solo oír voces, del intentar estudiar y que el sentimiento de culpabilidad por cualquier cosa esté en mi cabeza. Del ponerme la música lo mas alta posible y seguir escuchándola pegándome voces desde la otra punta de la casa.

Estoy cansa de los empujones, del te quiero pero no, de las amistades promiscuas, de las casas grandes y luminosas, del vertedero de mi pecho, y de mis sentimientos de rechazo, estoy cansada de mi misma, esa es la verdad.

Estoy cansada de repetirme día tras día que puedo con esto, que no me va a afectar y que voy a tener dos huevos para decirle a mi madre que no puedo más, mi madre… mi madre…

Solo eso se repite en mi mente, el encanto de estar desencantada, que mi vida no es un cuento de niños, y que en mi cabeza todo se torna infierno, y nada está lleno de maravillas, ni de colorines.


Que no puedo, que ni tengo fuerzas, ni mi pecho permite que se llene un poco más, porque está lleno de un agujero negro, que se traga todo lo que por mi mente pasa, “eres idiota, gorda, subnormal, no haces nada bien, eres tonta, no sabes estudiar, te vas a morir sola, no tienes cariño por nada, eres un desperdicio de persona, siempre de mal genio, ojala hubieses nacido de otra manera” todo queda dentro de mi pecho, de ahí no va a salir, hasta que el agujero no pueda con mas y devuelva todo a esta dimensión; hasta entonces seguiré siendo “asentimental” y haciendo como que mi pecho no es un volcán a punto de entrar en erupción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las miradas

Sabía que lo nuestro Era una ida y venida, Que cuando tú mirabas, yo sonreía, Nerviosa, atontada, Cuando yo miraba, tú hacías como que r...