lunes, 28 de marzo de 2016

Poema sacado del baúl de los recuerdos: para un "hijodeputa" cuyo cáncer, estaba en su alma, y no en él, como nos hacía creer.

Chico de los problemas inéditos
De las heridas incurables,
Hermanito mayor a sueldo
Que se prostituye, pagando con tabaco
Para tener mas problemas
De los que ya lleva a su espalda
Chico de los paseos,
Chico insaciable, de verdades
Que guarda los secretos
Hasta que el amanecer le vence
E intenta concebir el sueño
Gato callejero cuanto más
 vagabundo
De corazones rotos sin salida
Que con la cerveza en la mano
Busca conversaciones con aquellos
Que quizás algún dia merecerán la pena,
Insomnio, noches en vela, amaneceres
Solitarios, quemando historias en tu boca
Con las cenizas de los cigarros que vuelves a fumar
Por falta de tiempo o de ganas,
De bajar a comprar al chino de abajo
Tu chica de la ventana te reclama
Cada noche,
Esperando contarte las banalidades de su vida
Tu chica de la venta espera a su gato callejero
Que cada noche, se encuentra en la pantalla
Del ordenador que tantas letras se ha llevado,
Tu chica de los poemas,
La dama nocturna de alguno mas de tus pesares,
La chica que por perder, no ha sabido
Retener lo único bueno que tenia
Chico de los problemas,
Aun nos quedan amaneceres juntos
Aun me queda, que me cuentes
Las historias que algún dia pasaron por tus manos
Aun me queda contar estrellas contigo,
Es cierto,
Nunca será nuestro jardín con enanitos,
Pero si que podrá ser nuestra escalera,
La que nos lleve juntos
A contar las estrellas,
Que se perdieron en nuestras vagabundas mentes
Alcoholizadas, entre las mentiras
De aquellos,
Que aunque amigos o enemigos
Siempre fueron detrás de nuestra historia
Que nunca tuvimos el valor de contar, por no saberla
Ni cuadrar nosotros mismos.

Chico de los problemas,
Tu chica de la ventana,
Te espera,
En algún,
O en ninguna parte
Contando las letras que quedan
Para que nunca haya un punto y final
En esta historia,
Que se irá algún día,
Entre el humo guardado
En nuestros corazones vacios,
E insaciados, engreídos y egoístas,
En un egoísmo puro, que solo les concierne
A ellos mismos,
El que no existe,
El que guardan, en ese agujero negro,
El de los sueños perdidos tras las esquinas

Que hacen pasar por su alma
Cuando te das cuenta, de que algo te importa más de lo que debería
Que las palabras te hacen daño
Y que te ilusionas, con solo una sonrisa.

Cuando te das cuenta, que da igual lo que te diga
Porque va a seguir siendo tan sumamente perfecta
Que hasta jode,
Porque su puta risa, es lo mejor que has escuchado nunca.

Cuando tu meta es romper con lo imposible
Porque no hay nada, que se interponga
Entre tu y ella mas que tu misma,
Y que ganas tienes de deshacerle la boca con un solo beso.

Te das cuenta de que ella es tu todo, aunque tu, para ella no seas nada
Y que el idolatrar a nadie, no sirve, mas que para herirse uno mismo.

Que puta es la vida,
Que puta soy yo misma, por imaginarme infiernos sumergidos entre sus piernas
Por buscar flores en su pecho, y mariposas, cuando no existe nada
Mas que el vacio y las mariposas de otros,
Que imposible se hace enamorar a alguien
Que ya lo esta de otro,
Pero que tentador es el sufrir poco a poco,
Pero ir con la esperanza, de poder
Matar sus mariposas y reponerlas, porque el otro
Era solo un capullo.

Que bonito es joderse el corazón
Y que entretenido el poner el destino
En manos de ella,
Cuando todo lo que tiene ella es aleatorio,
Que bonito es jugar al ajedrez cuando solo te quedan el rey, la reina  y un peon,
Y desgraciadamente te has convertido en el peón de su juego,
Porque ella es la reina y os mueve como quiere,
Porque qué importancia tiene el peon, que solo sirve
Para que no maten a la reina,
Y que importancia tengo yo, si solo busco en ella
Un calido abrazo.

Que puta eres vida, y que cojones tengo,

De seguir buscándola a ella, 
entre tantas mariposas sueltas. 
Estoy cansada de vivir en un paraíso de inseguridades, donde el ser fuerte solo es una meta inalcanzable, en un sueño de una ingenua niña a la que cualquier cosa le hace feliz.

Estoy cansa de los quiero y no puedo, de querer con todas mis fuerzas y que nada salga bien, estoy cansada del estar cansada, de las ganas y de no ganar, y de tenerte ganas también.

Estoy cansada de la política, y de los políticos, y de los ciudadanos, y del país en sí, del podemos, pero no, del bipartidismo y del ser gilipollas, por votar a un político por lo guapo que es y no por lo que propone, estoy cansada de todo tema que no implique mi consciencia, estoy cansada del cansancio, ya lo he dicho.

Estoy cansada de mi madre, del “no estás haciendo nada bien” y del que aunque lo hagas “eso ha sido gracias a mi”, del levantarme todas las mañanas y solo oír voces, del intentar estudiar y que el sentimiento de culpabilidad por cualquier cosa esté en mi cabeza. Del ponerme la música lo mas alta posible y seguir escuchándola pegándome voces desde la otra punta de la casa.

Estoy cansa de los empujones, del te quiero pero no, de las amistades promiscuas, de las casas grandes y luminosas, del vertedero de mi pecho, y de mis sentimientos de rechazo, estoy cansada de mi misma, esa es la verdad.

Estoy cansada de repetirme día tras día que puedo con esto, que no me va a afectar y que voy a tener dos huevos para decirle a mi madre que no puedo más, mi madre… mi madre…

Solo eso se repite en mi mente, el encanto de estar desencantada, que mi vida no es un cuento de niños, y que en mi cabeza todo se torna infierno, y nada está lleno de maravillas, ni de colorines.


Que no puedo, que ni tengo fuerzas, ni mi pecho permite que se llene un poco más, porque está lleno de un agujero negro, que se traga todo lo que por mi mente pasa, “eres idiota, gorda, subnormal, no haces nada bien, eres tonta, no sabes estudiar, te vas a morir sola, no tienes cariño por nada, eres un desperdicio de persona, siempre de mal genio, ojala hubieses nacido de otra manera” todo queda dentro de mi pecho, de ahí no va a salir, hasta que el agujero no pueda con mas y devuelva todo a esta dimensión; hasta entonces seguiré siendo “asentimental” y haciendo como que mi pecho no es un volcán a punto de entrar en erupción.

Las miradas

Sabía que lo nuestro Era una ida y venida, Que cuando tú mirabas, yo sonreía, Nerviosa, atontada, Cuando yo miraba, tú hacías como que r...