lunes, 13 de mayo de 2013

poema de una fuente, encontrado en un cajón.

A la fuente yo me llego,
a por agua,
a por vida,
a la fuente yo me llego
todos los días.
A por alegres sentimientos,
a por nuevas sensaciones,
a la fuente yo me llego,
a por vida.
A la fuente yo me llego,
pues mi madre me ha de obligar,
dicéme que aquesta noche,
un caballero ha de llegar,
vistéme con un gran vestido,
de gala o ella sabrá,
pues para ella con ese chico
me ha de casar.
Como si de los 60 se tratase,
ni los tobillos he de enseñar,
pues los hombres por la calle,
no me han de admirar,
mi madre dejado claro ha,
que si yo no le enamoro,
otra lo hará.
Y yo lloraba y lloraba,
y mi madre decía,
"bella doncella, casada te has,
pues aquel caballero
bien te despojará".
Y esa misma noche
en la fuente y mas allá,
llegó aquel caballero
y al ver tanta hermosura
enamorado se halló,
y a  aquesta criatura despojó.
Y yo triste y deshonrada,
a mi casa llegué yo,
le conté lo sucedido
a mi dueña madre.
Ella escandalizada,
mandó buscar tal caballero,
pues ya deshonrada,
se quedaba sin dinero,
tras mucho y mucho buscar, salió
el caballero traidor,
y tras mucho papeleo,
me hallé casada y con niños
a no mas del valor de un riñón.
A la fuente yo me llego,
a por agua,
a por vida,
haber si allí encuentro, y recupero
la causa perdida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las miradas

Sabía que lo nuestro Era una ida y venida, Que cuando tú mirabas, yo sonreía, Nerviosa, atontada, Cuando yo miraba, tú hacías como que r...