Te vi de lejos mirarme,
Nos miramos y sonreiste.
Hacía tiempo que no veía una sonrisa tan sincera.
Hacía tiempo que no me sonreían.
Te vi de lejos y me acerqué, con la excusa
De llevar una cerveza de más
Y una vergüenza de menos,
Una excusa más bien sencilla,
Pues no bebo,
Y mi embriaguez es más bien por verte.
Te dije "hola" y te presente a alguien,
Te reiste, pero te quedaste,
No imagino que quieras nada de lo mío,
Pero aún así, te vi reir.
Nunca pensé que una risa,
podía arrancarte unas cosquillas en la tripa,
O que una voz pudiera hacer
Que recordases a alguien.
Te conozco, te conocía, o eso creo.
Hablamos,
Cómo si la noche fuera nuestra
Y las horas no pasaran,
Cómo si el sol solo saliera para el resto,
Hablamos y tú reías y eso me calmaba.
Los nervios no están, solo cuando me miras
Y me llamas por mi nombre,
Solo cuando te acercas a mi oído y susurras,
Solo cuando me pasas el brazo por encima
Cómo si nos conociéramos de siempre.
Los nervios si están, aún no se han ido.
Ahora me doy cuenta
De que quizás es pronto para escribirte,
Pero, me gusta hacerte fotos
Me gusta soltar frases sin sentido,
En un blog que nadie lee,
Me gusta que seas la musa de nadie,
O de todo el que te mira,
Porque eres preciosa.
Te vi de lejos y me acerqué,
Ahora eres algo así como una risa
Que me arranca cosquillas en el vientre.
Déjame escribirte.
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