No entiendo por qué
Apareces en mis versos,
En mi mente, en mi vida
De repente.
Y lo mueves todo, y me remueves por dentro
Y me hablas y me sonríes
Y me muero.
No entiendes, que me derrito,
Por ti, por tus manos, por tu risa,
Que tiemblo,
Tiemblo si me dices ven,
Porque no sabes que lo dejo todo.
Eres preciosa y no lo ves,
No te miras lo suficiente al espejo,
Y no me crees,
Que desde que te conozco no toco el suelo.
Que vuelo, y quiero que vueles conmigo,
Aunque sea dentro de mi cuerpo,
De mis pensamientos, de mis delirios
De mi, de ti, de todo.
Eres preciosa y no lo sabes,
Que contigo yo no puedo,
Que eres una flor naciente
Dentro de este prado lleno de enredos,
Que eres luz, y yo soy agua,
Y no lo entiendo.
¿Como has llegado de repente, y como si nada te has instalado dentro de mi pecho?
No lo entiendo. Me pierdo.
Quizás hablar después de las 2 de la mañana nunca sea bueno,
Pero eres tan perfecta,
Que haces que olvide todas mis normas,
Y Que le de la vuelta al tiempo.
Niña de los pómulos rosados, por favor
No te vayas nunca,
Enrédate un poco en mi pelo,
Quédate ahí, guardada en mi cálido pecho.
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