sábado, 13 de febrero de 2016

Contradicciones

Hace unos años
que prometí no volver
a enamorarme de nuevo.

Hace unos años también,
que incumplo todas mis promesas
Y que por desgracia solo cumplo
con lo que no debería.

Cumplo con la cerveza de todas las noches en el bar de la esquina,
con el pedir cigarros a los ancianitos, que con una mirada pícara y un comentario verde,
te ofrecen su paquete
aunque tú, no estes buscando eso;
y por falta de dinero o porque te sobra tiempo,
aceptas las cervezas de gratis,
los cigarros robados y todo,
por una conversación que a dichas horas y con la soledad se torna más que interesante.

Acepté que tu sonrisa
más que para mi, fuera para otro,
que tú nunca te ibas a enamorar de una mujer,
                  -lo sé-
Y menos de alguien que escupe sentimientos por la boca,
porque tiene tanto amor que dar,
que al final
se da cuenta de que solo esta enamorada del concepto del amor.

Acepté el dormir contigo,
el aguantar tus ronquidos en mi oreja,
Y el desvelarme por soñarte tanto
sabiendo que al despertar
seguirías estando en mi cama;
pero no desnuda.

Acepté el mirarnos desde lejos,
El olvidarnos de las palabras,
Y el que tan solo vieramos nuestras desdibujadas siluetas entre tanto humo
-ahora sí,  que silueta más perfecta tienes-

He aprendido que quiero echarte de mi pecho,
que no me traes más que problemas;
Y que mi vida es demasiado humeda, como para añadirle lágrimas.

Hace tiempo que decidí no volver a enamorarme,
no entiendo por qué
me he tenido que cruzar contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las miradas

Sabía que lo nuestro Era una ida y venida, Que cuando tú mirabas, yo sonreía, Nerviosa, atontada, Cuando yo miraba, tú hacías como que r...