jueves, 25 de febrero de 2016

Preguntas retóricas.

Me pregunto,
Si todo esto es un juego,
Me pregunto si es cierto
Eso de que
Afortunado en el juego
Desafortunado en el amor
Y también el porqué
No gano en ninguna
De las dos cosas.

Siempre me habían dicho
Que todo tenia un sentido
Que todos hemos venido al mundo
Para poder realizar alguna acción,
Eso es porque nunca te han conocido
Yo perdí el norte, el sur, el este y el oeste,
He perdido la orientación
De mi veleta al conocerte,
Pequeña.

Me da miedo encontrar un lugar
Donde pueda volver a encontrarme
Y que tú no estés en él.
Me da miedo dejar de ocultarme al mundo,
Porque todo lo mío
Era solo un secreto entre ambas,
Y parecía invisible a todos los demás,
Me da miedo crear un mundo paralelo
Al que nosotras
Vivíamos entre mis sabanas.

Como dije en un principio,
Nunca entenderé los dichos populares,
Porque según estos,
Debería ya de ser millonaria,
De tanto jugar al poker en casinos de poca monta,
Y no ser pobre de pecho,
Por haberlo perdido todo,
Y no solo el dinero,
O de lo contrario,
Seguir teniendote entre mis brazos,
Y no tener que abrazar a mi almohada cada noche,
Que por desgracia,
Sigue oliendo a ti,
Por muchas veces que la haya metido en la lavadora,
a ver si se llevaba también
Un poco de mis sentimientos,
Y me dejaba algo de olor a vainilla,
               Que por desgracia, era           también uno de tus sabores preferidos.

Me pregunto por qué después de tanto tiempo,
El ser humano sigue creyendo en las casualidades,
En los dichos populares,
Y sigue creyendo en la humanidad,
Porque repito,
Eso implica,
Que aún no han tenido el placer
De desconocerte
Para que todo se desvanezca
A sus pies.

sábado, 13 de febrero de 2016

Contradicciones

Hace unos años
que prometí no volver
a enamorarme de nuevo.

Hace unos años también,
que incumplo todas mis promesas
Y que por desgracia solo cumplo
con lo que no debería.

Cumplo con la cerveza de todas las noches en el bar de la esquina,
con el pedir cigarros a los ancianitos, que con una mirada pícara y un comentario verde,
te ofrecen su paquete
aunque tú, no estes buscando eso;
y por falta de dinero o porque te sobra tiempo,
aceptas las cervezas de gratis,
los cigarros robados y todo,
por una conversación que a dichas horas y con la soledad se torna más que interesante.

Acepté que tu sonrisa
más que para mi, fuera para otro,
que tú nunca te ibas a enamorar de una mujer,
                  -lo sé-
Y menos de alguien que escupe sentimientos por la boca,
porque tiene tanto amor que dar,
que al final
se da cuenta de que solo esta enamorada del concepto del amor.

Acepté el dormir contigo,
el aguantar tus ronquidos en mi oreja,
Y el desvelarme por soñarte tanto
sabiendo que al despertar
seguirías estando en mi cama;
pero no desnuda.

Acepté el mirarnos desde lejos,
El olvidarnos de las palabras,
Y el que tan solo vieramos nuestras desdibujadas siluetas entre tanto humo
-ahora sí,  que silueta más perfecta tienes-

He aprendido que quiero echarte de mi pecho,
que no me traes más que problemas;
Y que mi vida es demasiado humeda, como para añadirle lágrimas.

Hace tiempo que decidí no volver a enamorarme,
no entiendo por qué
me he tenido que cruzar contigo.

Las miradas

Sabía que lo nuestro Era una ida y venida, Que cuando tú mirabas, yo sonreía, Nerviosa, atontada, Cuando yo miraba, tú hacías como que r...